Cómo elegir bien una tarjeta de memoria (SD, CFexpress...)
Una tarjeta de memoria puede parecer un accesorio menor — hasta el día en que limita la ráfaga en plena cobertura, o peor, se corrompe con toda una jornada de fotos dentro. Elegirla bien evita estos dos malos tragos.
La velocidad de escritura, el verdadero criterio técnico
La velocidad de escritura determina la rapidez con la que la cámara puede vaciar su memoria intermedia hacia la tarjeta — decisiva para la ráfaga y el vídeo, mucho más que la capacidad total. Las clases de velocidad (V30, V60, V90 en las tarjetas SD) indican un caudal mínimo garantizado : V30 cubre la mayoría de usos fotográficos, mientras que V60 o V90 resultan útiles en ráfaga intensiva o vídeo en alta definición.
La capacidad, una cuestión de repartir el riesgo
Una sola tarjeta de gran capacidad expone a perderlo todo de golpe si falla — repartir las tomas entre varias tarjetas de capacidad media limita el daño si una de ellas presenta un problema. Una cámara con doble ranura, configurada para escribir simultáneamente en ambas tarjetas, ofrece la mejor protección inmediata frente al fallo de una tarjeta en plena sesión.
La marca, más importante que el precio más bajo
Las tarjetas de memoria falsificadas o de calidad dudosa circulan ampliamente en plataformas de venta online a precio de saldo, con un riesgo real de corrupción o de capacidad anunciada pero no real. Priorizar marcas reconocidas, compradas en un vendedor de confianza, sigue siendo la mejor garantía — una tarjeta de memoria nunca es el sitio donde ahorrar en un presupuesto fotográfico.
El formato adecuado para tu cámara
Los híbridos y réflex más habituales usan tarjetas SD, mientras que los cuerpos profesionales más recientes adoptan cada vez más el formato CFexpress, más rápido pero también más caro. Comprobar el formato y la velocidad máxima que tu propia cámara puede aprovechar realmente evita invertir en una tarjeta más potente de lo que el aparato puede utilizar — y recordemos que una tarjeta de memoria sigue siendo, en todos los casos, un soporte de transporte, nunca de conservación definitiva.