TechniqueConsejos técnicos y composición

El light painting: pintar con una fuente de luz

El light painting invierte el principio mismo de la larga exposición : en lugar de sufrir el movimiento de un sujeto, se desplaza voluntariamente una fuente de luz dentro del encuadre durante la exposición, para literalmente dibujar con la luz.

El principio, en una imagen

En una oscuridad casi total, una fuente luminosa en movimiento (linterna, bengala, guirnalda de LED) es lo único visible para el sensor — mientras el obturador permanece abierto de varios segundos a varios minutos, cada desplazamiento de esa fuente imprime una huella luminosa continua, formando un dibujo que no existe en ningún otro lugar más que en la propia foto.

Un material deliberadamente sencillo

Una linterna, un smartphone en modo linterna, una bengala o una simple guirnalda de LED bastan de sobra para empezar — lo esencial no es la sofisticación de la fuente luminosa, sino la regularidad y la intención del gesto que la desplaza por el encuadre.

Los ajustes: oscuridad y larga exposición

Un lugar muy oscuro sigue siendo indispensable, ya que de lo contrario la luz ambiente sobreexpone la imagen mucho antes de que termine el gesto luminoso — un diafragma bastante cerrado (f/8 a f/16) y una sensibilidad baja permiten una exposición de varios segundos a varios minutos sin sobreexponer la escena. Un trípode estable y un disparador remoto (o un simple temporizador) evitan cualquier desenfoque involuntario en el resto de la composición, inmóvil mientras la luz, ella sí, se desplaza.

Incluirse o desaparecer del encuadre

Llevar ropa oscura y mantenerse en movimiento constante durante la exposición vuelve al fotógrafo o al modelo casi invisible en la imagen final — solo queda visible la huella luminosa. A la inversa, un breve destello de flash durante la exposición puede congelar una silueta nítida en medio de los trazos de luz, para combinar ambos efectos en una misma imagen.