Cómo borrar a los transeúntes de una foto con una larga exposición
Fotografiar un lugar muy concurrido — un museo, una iglesia, una plaza turística — sin una sola persona visible en la imagen parece cosa de montaje — y sin embargo es una técnica de toma real, conocida desde los inicios de la fotografía, y accesible con un material sencillo.
El principio, en una frase
Una exposición suficientemente larga (de varios segundos a varios minutos) capta una escena de forma continua : todo lo que permanece inmóvil durante toda la duración de la toma queda impreso con nitidez, mientras que un transeúnte que atraviesa el encuadre en unos segundos nunca permanece el tiempo suficiente para dejar una huella visible. Resultado : el escenario aparece nítido y vacío, sin haber tenido que esperar el menor momento de calma.
El material indispensable
Un trípode estable no es negociable : la menor vibración de la cámara durante una exposición de varios segundos difumina toda la imagen, decorado incluido. A pleno día, un filtro de densidad neutra (ND), que reduce la cantidad de luz que entra en el objetivo casi como unas gafas de sol para la cámara, se vuelve indispensable para poder alargar el tiempo de exposición sin sobreexponer la imagen.
Los ajustes para alargar la exposición
Cerrar bastante el diafragma (f/16 a f/22) y elegir la sensibilidad (ISO) más baja posible ya ayudan a alargar el tiempo de exposición necesario antes de la sobreexposición — el filtro ND completa después ese esfuerzo para alcanzar varios segundos, incluso varios minutos en interiores poco iluminados. El modo «prioridad a la obturación» o el modo manual permiten fijar con precisión esta duración de exposición.
Una técnica con sus límites
El efecto solo funciona con transeúntes realmente en movimiento continuo : una persona que se detiene en seco en medio del encuadre, aunque sea unos segundos, dejará una huella borrosa pero bien visible en la imagen. Elegir un lugar donde el flujo de visitantes se mantenga generalmente fluido, y multiplicar los intentos a distintas horas, aumenta notablemente las posibilidades de obtener una escena perfectamente vacía a la primera.